En la integración de las empresas al mundo digital y la implantación de su capa digital debemos de tener en cuenta un factor primordial, la evolución nunca es de manera inmediata, transcurre a lo largo del tiempo.

Recordemos que incorporar una empresa al mundo 2.0 no radica en abrirles cuatro páginas en redes sociales, emitir 10 tweets o publicar un post al día. Significa sobre todo abrirle nuevas oportunidades de negocio e incremento de resultados, además de conversación y comunicación. El mundo 2.0 al fin y al cabo lo que ofrece son nuevas herramientas y caminos para lograr mejores resultados.

Integrar empresas en el mundo 2.0 debe suponer para ellas una evolución y lo que no puede suponer nunca es una revolución. La capa digital supone en muchos casos remover profundamente los cimientos de una empresa, supone adaptarlas a los tiempos presentes y futuros.

Cuando eso ocurre, los profesionales deben valorar la capacidad de adaptación de esas empresas y plantear la integración de la capa digital a diferentes niveles y velocidades. Será básico conocer el nivel digital de la empresa en general y de sus componentes en particular. Esto permitirá adecuar el timeline de la implantación de dicha capa.

Por poner un ejemplo (puede parecer una exageración pero no lo es), si en una empresa su manejo de los ordenadores es básico ¿es conveniente abrirles cuentas en redes sociales? ¿la vas a subir a la nube? Si una empresa vende de manera tradicional y su nivel digital es bajo ¿es conveniente abrirles una tienda online?

Las empresas en su mayoría son reacias a cualquier cambio y una vez que los aceptan, no les deben suponer un problema esos cambios.

Con la implementación de la capa digital corremos el riesgo no solo de no conseguir resultados si no de generar una involución en las empresas. Ese riesgo no debe ser asumido nunca, la prudencia es otro factor añadido a estos niveles, mejor ser prudentes y trasladar en el tiempo esa evolución, el resultado final debe ajustarse a los objetivos fijados inicialmente, siendo el tiempo un factor secundario.

El proceso de la implantación, debe ser progresivo, teniendo en cuenta su nivel digital, adaptándose al nivel de aprendizaje de los individuos de las marcas.

No podemos pasar de ir en burro a manejar un cohete de golpe, el resultado más probable será estrellarse....
Autor: . Consultor y auditor en posicionamiento web. Desarrollo de aplicaciones, diseño y programacion de plataformas y paginas web. Formación, profesor en el Programa SmmUs (Social Media Marketing) de la Universidad de Sevilla. Cursos sobre social media en Cámaras de Comercio de Málaga, Sevilla y Córdoba. Puedes encontrarme en Google Plus y Twitter .

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