Seguro que muchos de los que leáis esto os habréis planteado la duda sobre si vuestra marca debe seguir empeñada en mantener una web corporativa o debería asumir que el mundo se ha mudado a Facebook y limitarse a tener una Fanpage personalizada a base de aplicaciones y pestañas.

La respuesta desde mi punto de vista es sencilla. No.

Ciertamente Facebook está decidido a convertirse en el nuevo mundo, o más aún podríamos decir que quiere ser “Internet”. El objetivo que se trasluce en cada movimiento de la compañía es maximizar la parte del tiempo de navegación web que los usuarios pasan dentro de su “red”.

Desde esta perspectiva, si las marcas están en Internet porque ahí están sus clientes, tiene sentido pensar que deban centrar sus esfuerzos en el lugar donde estos pasan la mayor parte de su tiempo.

Por otra parte, no hay practicamente nada de lo que una marca pueda hacer online que no pueda tener su reflejo en Facebook. Ya sea un blog, Twitter, Linkedin, Slideshare, Youtube, etc. tienen desarrolladas aplicaciones para poder integrarlas en nuestra página de fans. Lo mismo ocurre con las interacciones que se producen en cualquiera de esas herramientas. Todo puede ser compartido y reflejado dentro de Facebook aunque ocurra fuera.

Entonces ¿por qué no abandonar todos esos recursos dedicados a crear y mantener una web corporativa y a posicionarla en google?

Por dos motivos:

.-Primero, porque mientras la gestión de campañas comerciales, de fidelización o de captación que desarrollemos en nuestra web serán gestionadas por nosotros en nuestra casa, con herramientas que podemos controlar a través de nuestro propio equipo. En cambio, en Facebook estamos en un entorno ajeno, la mayoría de las veces con aplicaciones “prestadas” que nos permiten conseguir resultados, pero que escapan a nuestro control.

.-Segundo porque Facebook no ofrece seguridad jurídica. ¿Aconsejaríamos a un empresario amigo o a una marca que fuera nuestro cliente invertir en un país en el que:
    Desconocemos cómo se produce el proceso de aprobación de las leyes, de las que solo tenemos conocimiento una vez comienzan a aplicarse y que arbitrariamente pueden tener o no carácter retroactivo. Cualquier inversión que realicemos en plantas de producción, oficinas, vehículos o cualquier otra pasan a ser propiedad de ese país, pudiendo expropiarlas o cerrarlas cuando quiera. Considera que todos y cada uno los potenciales clientes son “suyos” y puede en consecuencia decidir sobre si deben si quiera tener conocimiento de lo que hacemos y ofrecemos. Y, sobre todo, puede en cualquier momento hacernos desaparecer, sin podamos protegernos de manera alguna y, lo que es peor, sin que nos ofrezca un camino jurídico por el que apelar, más allá de suplicar en la distancia?

Seguramente no. Así que mi recomendación sería aprovechar las posibilidades de Facebook como herramienta para construir relación con nuestro mercado y para que esta se convierta en recomendación de nuestros clientes a sus amigos, pero desarrollar estrategias que aseguren que tenemos vida más allá de Facebook.


Autor: Evaristo Nogales, profesor de Marketing en la Universidad de Sevilla, emprendedor y apasionado del marketing y la comunicación. Puedes encontrarlo en
Autor: . Consultor y auditor en posicionamiento web. Desarrollo de aplicaciones, diseño y programacion de plataformas y paginas web. Formación, profesor en el Programa SmmUs (Social Media Marketing) de la Universidad de Sevilla. Cursos sobre social media en Cámaras de Comercio de Málaga, Sevilla y Córdoba. Puedes encontrarme en Google Plus y Twitter .

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2 comentarios:

  1. Comparto tu opinión al 100%. Para mí Facebook es como el mercado del pueblo o el mercadillo de los domingos. Es el punto donde "la gente" se reúne, se concentra. Una empresa debe estar allí porque allí está el movimiento económico, pero al mismo tiempo tiene su sede, su local, su headquarter.

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  2. Es indudable que para las empresas Facebook es un mercado importante donde tienen muchos potenciales clientes, pero yo creo que no se debe abandonar la idea de tener una página web propia aunque sea el más aburrido catálogo de servicios o productos 1.0.
    Hemos de considerar que hoy por hoy una web corporativa es la prolongación de la tarjeta de visita. Todos vamos a ver la web de la empresa que nos viene a visitar antes de hacer negocios con ellos. Nos fijamos en su ubicación, en sus servicios, su equipo, etc. y aunque todo eso puede estar sin duda alguna en una Fan Page de Facebook no creo que sea el sitio adecuado para tenerlo.
    Otra cosa es combinar ambas, que es lo que yo creo ideal, hay que tener tu web corporativa y tu fan page de Facebook y por favor !!! Con contenidos diferenciados!!!!! Si colgamos lo mismo en ambos lugares algo estamos haciendo mal :)

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