Si en algo nos pondremos rápidamente de acuerdo la mayoría de los que nos interesamos por esto de los #socialmedia, es que la mayoría de las empresas están utilizando Twitter y Facebook fundamentalmente para “hablar de su libro” y tratar de vendernos en lugar de conversar como uno más.

La consecuencia a medio plazo es que en lugar de plantearse en qué fallan, confirman su prejuicio respecto de la falta de rentabilidad de los medios sociales, que es “mucho ruido y pocas nueces”.

Pues para todos ellos estas reflexiones:
  • Los medios sociales generan un ámbito de interactuación entre iguales, en el que las personas están dispuestas a relacionarse con las marcas con el fin de obtener beneficio del tiempo y la atención que les dediquen. ¿Qué beneficio es ese? pues la posibilidad de ser atendidos personalmente y no como masa y que el servicio que les presta la marca se adapte mejor a sus preferencias, lo que sólo puede provenir de un mejor conocimiento de las mismas.
  • Si no vas a construir toda tu marca y la empresa que hay detrás sobre el establecimiento de una relación a largo plazo, primando la retención de clientes sobre la captación, no esperes sacar partido de los medios sociales. Las herramientas 2.0 sólo son contenedores, si dentro introduces espíritu 1.0 eso es lo que vas a tener.

En muchas ocasiones las marcas no lo “hacen mal” en medios sociales por voluntad propia, sino porque:
  • Llevan años limitándose a lanzar mensajes unidireccionales y utilizando medios que se centran en “robar” la atención del consumidor (TV, radio, prensa,...) y no saben qué hacer con un sitio basado en la interactuación.
  • Facebook ha generado una terminología de la que si no nos olvidamos será difícil que lo hagamos bien. En primer lugar con el “me gusta” que esté dispuesto a relacionarme con una marca no significa necesariamente que me guste, puede que simplemente sea cliente suyo o quiera debatir con ella sobre los servicios que presta.
  • Aún peor es el término “fan” cualquier marca (no hablo de celebrities, Coca-Cola o Starbucks) que realmente crea que quienes pulsan en “me gusta” son fans, creerá que con dedicarles sonrisas y firmarles autógrafos deberían darse por satisfechos.

En resumen, las marcas que están desaprovechando el potencial de los medios sociales lo hacen por falta de “sinceridad”, tienes que ser una empresa 2.0 antes de tratar de parecerlo o de comunicarlo, o por desconocimiento de las nuevas reglas del juego, a lo que ayuda y mucho la terminología de Facebook.

En un post anterior publicado en este mismo blog podéis ver mis recomendaciones para empresas en Facebook, muchas de las cuales son extensibles a cualquier herramienta 2.0.

Autor: Evaristo Nogales, profesor de Marketing en la Universidad de Sevilla, emprendedor y apasionado del marketing y la comunicación. Puedes encontrarlo en
Autor: . Consultor y auditor en posicionamiento web. Desarrollo de aplicaciones, diseño y programacion de plataformas y paginas web. Formación, profesor en el Programa SmmUs (Social Media Marketing) de la Universidad de Sevilla. Cursos sobre social media en Cámaras de Comercio de Málaga, Sevilla y Córdoba. Puedes encontrarme en Google Plus y Twitter .

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1 comentario:

  1. Tenemos una oportunidad única, desde las empresas, de volver a enganchar/enamorar a nuestros clientes. Las redes sociales suponen un marco fantástico para desarrollar estrategias de márketing relacional, que nos permitan generar espacios en los que nuestros usuarios se sientan cerca de nuestra marca. Lo que contábamos y hacíamos en los medios tradicionales no les interesa a nuestros clientes. En las redes sociales no quieren eso de nosotros, están ahí para otras cosas, o nos volverán a dar la espalda, como lo han hecho en esos otros medios tradicionales. Así que nada de vender, SÍ generar experiencias en torno a nuestra marca, experiencias que engachen y en definitiva, nos ubiquen "cerca" de nuestros usuarios.

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